Cómo la desinformación, impulsada por robots y expresando odio, puede acabar con vidas en esta elección.
Por Renata Neves

Fuente: Reproducción
Este es un año electoral repleto de mentiras. Al fin y al cabo, los brasileños están siendo bombardeados con noticias falsas (fake news), discursos de odio que hieren los derechos básicos de las minorías y bots que intentan generar impactos negativos en las redes sociales.
El proceso de la desinformación es antiguo y siempre estuvo presente en nuestras vidas. Hoy, ese fenómeno es abrumador; es decir, estamos en un punto en que todo lo que recibimos puede ser motivo de desconfianza.
El propósito de esparcir informaciones falsas puede ir desde aumentar la visibilidad hasta vender un producto o una idea. Así, esa misma estrategia está siendo utilizada en el período de las elecciones.
En el intento de exaltar candidatos, y principalmente al gobierno actual, personas comunes también están compartiendo informaciones falsas por diversos medios.
En este sentido, la inocencia o la falta de conocimiento acarrea consecuencias como la confianza en figuras públicas que perjudican a nuestro país.
Además, está la violencia como una de las consecuencias de la desinformación. Eso ocurre cuando los discursos de odio se esparcen entre grupos o individuos con las mismas ideas, sean estas sexistas, racistas, homofóbicas, xenofóbicas, prejuiciosas, etc.
Algunas personas se sienten con derecho a disminuir o violentar a otros individuos, principalmente después de recibir informaciones que no contradicen sus pensamientos.
Para completar, las discusiones en las redes sociales están siendo utilizadas para generar engagement entre los usuarios e influir en un posicionamiento político.
Así, en las publicaciones sobre asuntos políticos es posible encontrar cantidades enormes de comentarios iguales, probablemente automatizados por medio de bots que imitan a personas reales.
Si todavía estás confundido sobre cómo una fake news es capaz de perjudicar nuestras elecciones y tu vida, entonces seguí leyendo porque necesitamos conversar.
El “poder” de la desinformación en las elecciones
Una fake news, o noticia falsa, es una publicación hecha para que parezca real y se viralice con velocidad.
De esa forma, personas maliciosas consiguen esparcir una idea con la ayuda de usuarios o incluso de influenciadores de opinión.
La estrategia funciona cuando el productor de la información falsa crea un contenido llamativo, emocional y apelativo.
En seguida, se publica en sitios dudosos o se esparce entre los números de teléfono que fueron obtenidos ilegalmente. Eventualmente, las personas que se identifican con las ideas son incentivadas a continuar enviando los contenidos a sus conocidos.
Así, los lectores asocian la información con la veracidad sin realizar nuevas búsquedas y terminan cayendo en esa trampa.
Los responsables e interesados en la propagación de contenido falso son políticos en campaña electoral o grupos que pretenden derribar a sus objetivos. Mientras tanto, los productores de las fakes son personas casi imposibles de localizar.
Por consecuencia, los discursos de violencia, linchamiento, prejuicio y pánico salen de las redes sociales y pasan a suceder con más énfasis en el día a día, resultando en muertes, agresiones, traumas y demás.
Por otro lado, el interés en las fake news también involucra mucho dinero y transacciones. En otras palabras, las personas involucradas en ese proceso están facturando por alienar a la población.
Por último, esta es la situación de nuestro país en un año electoral.
Surgimiento de las fake news
En 2016, en Estados Unidos, estaba sucediendo la carrera presidencial. Fue en esa época en que el término “fake news’’ se popularizó, pero en verdad la idea de compartir informaciones falsas para derribar al colega siempre existió.
Para quien no se acuerda, Donald Trump fue un candidato con discursos extremos y prejuiciosos durante un contexto de crisis económica en el país.
Sin embargo, su victoria se dio principalmente después de que sitios dudosos esparcieran fake news y contenidos sensacionalistas. Como por ejemplo el sitio Breitbart, que fue combatido por el movimiento Sleeping Giants.
Podés entender más sobre la crisis de Estados Unidos con un video al hacer clic aquí.
Ahora, ¿sabías que difamar candidatos existe incluso antes de internet?
En el siglo XVI, candidatos al papado (oficio del papa) depreciaban públicamente a sus competidores por medio de textos de ataque con poemas en lugares públicos. Diferente de hoy, que necesitamos apenas internet.
Incluso en aquella época, grandes escritores eran pagados para crear un texto satírico sobre un adversario, aunque el impacto fuera apenas local.
¿Qué hacen las redes sociales al respecto?
Desde 2018, las redes sociales se mueven con más intensidad contra contenidos falsos y bots. De esa forma, es importante saber cómo las big techs están lidiando con sus usuarios en los años electorales.
Las medidas que ya estaban siendo tomadas antes de febrero de 2022 pueden resumirse en identificar y bloquear la circulación de las noticias y perfiles falsos.
TikTok, por ejemplo, es una de las redes sociales que no acepta anuncios políticos pagos, y eso porque el foco de la plataforma está en continuar siendo un espacio de libertad y expresión para sus usuarios.
Mientras tanto, Twitter, que también es una plataforma que prohíbe el anuncio pago político, identificó cientos de robots en las elecciones de 2018. La plataforma afirmó que continuaría su monitoreo para impedir que se creen más cuentas falsas y tuiteen.
Sin embargo, Meta necesitó concentrar sus medidas contra la desinformación en las plataformas de Facebook, Instagram y WhatsApp. Hubo bloqueos de cuentas, retirada de contenidos impulsados y la verificación de informaciones con socios independientes.
El 15 de febrero de 2022, el TSE y los representantes de las plataformas firmaron un acuerdo para combatir la desinformación en este año electoral.
La alianza tiene como objetivo neutralizar las informaciones falsas, combatir el odio, impedir las teorías conspirativas contra la democracia, denunciar los disparos masivos, además de priorizar las informaciones oficiales hasta el 31 de diciembre de este año. En ese sentido, fueron incluidos los representantes de Google, WhatsApp, Facebook, Instagram, Youtube, Twitter, TikTok y Kwai.
¿Los bots votan en la elección de este año?
Digamos que estás viendo una publicación en Instagram y decidís leer los comentarios para entender qué está pensando la mayoría de las personas.
Si el contenido es sobre política o posicionamiento, es bastante probable que haya varios comentarios iguales, con las mismas palabras o emojis.
Este es uno de los trabajos de los bots y de las cuentas falsas, pero con la ventaja de generar más engagement y destacar nombres por un período de tiempo.
Los robots son herramientas de automatización para la web. Cuando se utilizan con propósitos de manipulación, es posible crear miles de cuentas para actuar antes de que el monitoreo de las plataformas los reconozca.
Hay bots que son muy utilizados durante discusiones políticas apenas para impulsar un nombre o un contenido específico. Por otro lado, todavía corre el riesgo de influir en la opinión de usuarios que estén siguiendo los asuntos.
A pesar de que las redes sociales reconocen la existencia de los bots, no hay acciones inmediatas para remover las cuentas y así miles de ellas continúan rodando por las plataformas.
Además, este año, los usuarios de Twitter identificaron un aumento absurdo en el número de seguidores del actual presidente y sus apoyadores. Y esto también puede caracterizarse como una acción por medio de bots.
Es importante resaltar que, al final de todo, el bot no vota, pero puede impulsar figuras públicas, destacar nombres y alterar la perspectiva de los electores. Una estrategia muy bien planeada y ejecutada.
¿Los bots son buenos o malos?
Es importante expandir nuestro concepto sobre los bots y percibir que existe más de un tipo con diferentes intenciones: los web robots, los chatbots, los spambots y los bots sociales.
Probablemente ya lidiaste con todos los citados, sobre todo porque entre ellos hay robots que se utilizan apenas para facilitar procesos y hay otros que intentan manipular tus opiniones.
Empezando por los web robots: estos están hechos para archivar, acceder o rastrear archivos. Por ejemplo, son los responsables de encontrar y entregar las páginas que buscás en Google.
Los chatbots, en cambio, son automatizaciones para dialogar con el ser humano y humanizar esa interacción. Así como Siri y Alexa, existen bots que se utilizan en WhatsApp para facilitar una conversación rápida entre un agente y un consumidor.
Esos tipos de bots son importantes y útiles para que tengas una buena experiencia. Así, vale más la pena tener una conversación rápida con un robot que esperar en una fila hasta que un ser humano esté disponible para atenderte por mensaje.
Sin embargo, existen los bots de spam y los que actúan en las redes sociales, y estos sí necesitan más monitoreo para ser identificados.
Es común que haya robots que disparan spam, es decir, contenidos con publicidad comercial o virus en masa. Generalmente, las casillas de correo ya consiguen localizar algunos de estos bots y caracterizarlos como sospechosos, pero siempre es necesario tener cuidado a la hora de abrir un correo o hacer clic en enlaces.
Por último, están los bots sociales, que son nuestro foco en este artículo. Están proyectados para manipular a los usuarios de las redes sociales fingiendo que son personas reales.
No todas las cuentas falsas necesitan intervención humana; algunas de ellas ya están listas para robar datos personales o esparcir desinformación. Para eso apenas es necesario que publiquen enlaces o mensajes de apoyo o difamación.
Cuando hay foco en el engagement, para Twitter por ejemplo, sería preciso solamente que una cantidad de usuarios falsos comience una discusión mencionando un nombre y atrayendo la atención de personas reales para que continúen el debate.
Los bots políticos están automatizados para simular patrones de comportamiento humano, como el horario de publicación, y afectar la percepción de las personas. Así, las fake news surgen en este punto para dar falsa credibilidad y esparcir ideas.
La tecnología de bots puede ir más allá: de esa forma son capaces de responder con naturalidad, seguir a otras personas, robar cuentas reales y alterar publicaciones ya existentes.
Sus funcionalidades son extensas y peligrosas, pero lo peor de todo es que son casi no identificables, ya que clonan el comportamiento humano. Si percibís un posible robot en las redes sociales, lo mejor es siempre denunciarlo a la plataforma.
Casos y estudios de los bots en año electoral
Para explicar mejor cómo actúan los bots durante las elecciones, decidimos separar estudios completos y detallados para que te informes.
Mejor que un breve resumen, podés analizar los métodos de investigación de estos autores y sacar tus conclusiones en cuestión de veracidad. Pero confiamos en que el material será muy útil para abrirte los ojos.
En el tópico anterior, basamos las informaciones en el artículo “O uso de bots sociais como ameaça à democracia” escrito por Mateus de Oliveira Fornasier. En él podés entender los bots en el medio político, cómo actúan y el peligro que representan para las elecciones.
El material “Bots e o Direito Eleitoral brasileiro” explica el proceso de la desinformación por bots con foco en el proceso electoral. También tendrás más claridad sobre las acciones del TSE para lidiar con esa amenaza.
El estudio “Detecção automática de bots em redes sociais: um estudo de caso no segundo turno das eleições presidenciais brasileiras de 2018” trabajó para identificar el porcentaje de posibles bots en una muestra de tuits. Por lo tanto, es un texto muy interesante para que reconozcas la parte práctica de los bots sociales.
En caso de que estés pensando en el proceso electoral de Estados Unidos, que fue marcado por la desinformación en masa, el artículo “A influência das Fake News nos Processos Eleitorais do Brasil e dos Estados Unidos“ puede ser una buena referencia para vos.
De cualquier forma, no basta con saber cómo funcionan los bots: hay que prestar más atención cuando estamos navegando en las redes sociales para no terminar cooperando con una cuenta falsa.
Discursos de odio durante las elecciones brasileñas
Después de que los contenidos falsos son disparados en masa para manipular a las personas, vemos el aumento de los discursos de odio por internet. Lamentablemente, esos discursos son llevados fuera de las redes y resultan en mucha violencia.
La historia del mundo está marcada por grupos que reprimen, hieren, desmerecen y hasta matan a otros grupos e individuos minoritarios. Es decir, desde siempre las personas tienden a encontrar un “enemigo” a quien odiar y menospreciar, así como también buscan un “héroe” en sus narrativas.
Generalmente, esos objetivos para enemigos son los grupos minoritarios exclusivamente por causa de sus diferencias. Cualquier aspecto diferente de lo “normal” puede ser motivación para exclusión social, menosprecio o repulsa.
Eventualmente, los discursos de odio están basados en pensamientos racistas, apoyan la misoginia, el machismo, el sexismo, la homofobia, la xenofobia, el capacitismo o están contra el derecho a la vida y a la libertad.
Hablando de violencia política, podemos afirmar que cualquier grupo está bajo riesgo de amenaza verbal y física, principalmente aquellos que ya son históricamente disminuidos.
Y, a pesar de las innumerables denuncias, algunos individuos deciden defender sus ideas como “simples opiniones”. Por otro lado, la Editora Fórum afirma que para diferenciar el discurso de odio de la opinión es importante primero entender el concepto de vulnerabilidad y tener la noción de estigma. Veremos sobre eso más adelante, ¿ok?
Con todo, la violencia política también tiene una consecuencia más que perjudica nuestra democracia.
El brasileño, con miedo de volverse una víctima más, pasa a evitar asuntos políticos en casa, en el trabajo y en la escuela, cooperando sin querer con la desinformación y la alienación de conocidos.
Por lo tanto, los discursos de odio que suceden en los años electorales son reforzados por la desinformación y son impulsados en las redes, al punto de salir de internet y causar desastres reales.
¿Ponemos las cartas sobre la mesa?
Si no estás de acuerdo con lo que fue citado arriba, eso puede significar una señal muy preocupante de negacionismo o de comodidad con la situación. Prestá atención porque todavía hay tiempo de estudiar, revisar tu perspectiva de vida y percibir el mundo a tu alrededor.
Tenemos líderes políticos que promueven ataques y violencia a los “enemigos”, de la misma forma que otras naciones extranjeras también buscaron unir a su pueblo para exterminar a quien fuera contra las reglas. En otras palabras, Brasil también está lidiando con el fascismo.
Es importante recordar que el fascismo es un movimiento político que justifica la quiebra de las instituciones democráticas, como la violencia contra un “enemigo” de la nación, por medio de discursos sobre moral, buenas costumbres y heroísmo.
Además, esos discursos son aceptados gracias al negacionismo de la población y de algunos grupos. Desde ya aclaramos que consideramos por “negacionismo” el acto de no aceptar o no creer en una información que ya fue comprobada o estudiada por académicos, científicos e investigadores.
Violencia política
Para ilustrar las consecuencias de los discursos de odio en período electoral, vamos a presentar más datos sobre el tema.
Las investigaciones de abajo resumen un poco de nuestra realidad brasileña; sin embargo, acordate de continuar investigando a fondo sobre el tema. Estamos enfocándonos en 2022, pero la violencia política sucede desde hace tiempo y existen más estudios acordes con las otras épocas.
La investigación sobre violencia política realizada por la Rede de Ação Política pela Sustentabilidade (RAPS) en alianza con el Fórum Brasileiro de Segurança Pública (FBSP) estudió el resultado de entrevistas del Datafolha y llegó a la equivalencia de 5,3 millones de personas que se declararon víctimas de amenazas por causa de su posición política.
En un relevamiento del diario Estadão, fueron registrados 26 asesinatos por motivación política.
Además, el Observatorio de Violencia Política y Electoral de la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro (Unirio) reunió más de 200 registros de amenazas, atentados y agresiones contra liderazgos políticos entre el primer y el segundo trimestre de 2022. Pero podés ver más detalles en este enlace.
Los números asustan a los especialistas y muestran a 2022 como uno de los años más violentos por cuestiones políticas. Esto no son apenas estadísticas: es la forma en que el brasileño revela su posicionamiento.
El 24 de septiembre, Antônio Carlos Silva de Lima, de 39 años, fue apuñalado y falleció en un bar del interior de Ceará después de confirmar su voto al PT.
El 10 de septiembre, Marcelo Arruda, en su cumpleaños número 50, fue asesinado con dos disparos en su fiesta con temática del expresidente Lula.
El 15 de julio, un dron sobrevoló un evento político y arrojó heces y orina sobre los participantes.
El 7 de septiembre, el elector bolsonarista Cassio Cenalli grabó un video negando comida a una señora que se declaró petista.
Y la lista de casos continúa con más violencias que recibieron destaque en los medios y otras que pueden haber sucedido, pero ni sabemos.
¡Libertad de expresión y discurso de odio tienen diferencia!
Siempre que hay una discusión sobre ideas, pensamientos o posicionamientos, sean estos políticos o no, algunos individuos buscan citar el derecho a la libertad de expresión para decir lo que piensan.
Enseguida tenemos frases que expresan su agresividad e intolerancia. Entonces, ¿eso significa que la libertad de expresión protege a los intolerantes? ¿Y hasta qué punto necesitamos aceptar y respetar la opinión del otro?
Para responder eso, necesitamos volver a la Constitución (artículo 11.o) para entender que la libertad de expresión es un derecho en pro de la libertad intelectual, artística, científica y de comunicación. Es decir, no necesitamos preocuparnos con censuras.
Sin embargo, tanto la Constitución como la Declaración Universal de los Derechos Humanos también garantizan que cada persona pueda vivir sin ser discriminada por quien es, cómo nació o cómo ejerce sus creencias.
El artículo 3º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.”.
Por eso, volvamos un poco sobre los conceptos de “opinión” y “libertad de expresión” y entendamos cómo ellos no justifican los discursos de odio.
Según la Editora Fórum, los discursos de odio son una extrapolación de la libertad de expresión y, consecuentemente, no son tolerados por la justicia. Esa extrapolación sería la contribución o el refuerzo del proceso de estigmatización contra grupos vulnerables. Pero calma, vamos a traducir eso.
En otras palabras, la libertad pasa a ser una expresión de odio cuando las características de una persona son asociadas con depreciaciones creando una falsa percepción de realidad. Normalmente, usando como objetivo grupos que ya son susceptibles a la discriminación por causa de sus diferencias.
Por ejemplo, afirmar que la homosexualidad es la responsable de los casos de SIDA equivale a utilizar una característica de un grupo que ya es discriminado para asociarla con una enfermedad. Todo eso, sin comprobación científica o académica.
El poder de la información en las elecciones
Tenemos una buena noticia para vos: la desinformación puede y debe ser combatida.
Como se mencionó anteriormente, toda esa situación en las elecciones no es de hoy y mucho menos comenzó este año. De esa forma, muchas organizaciones, personas e instituciones crearon formas de combatir la desinformación en el país.
Y vos formás parte de esa lucha; por eso conocer métodos para disminuir ese mercado insano de falsedad debe ser también una prioridad.
En verdad, imaginá que identificar las amenazas a la democracia fuera como hacer recolección de basura y, al final, con el trabajo de todos, seríamos capaces de limpiar Brasil con más eficiencia.
¿Listo para cambiar tu forma de navegar por internet?
¿Cómo identificar fake news?
Cuando recibas una información sobre las elecciones y te parezca sospechosa, seguí estos pasos:
- Leé el contenido por completo para garantizar que no haya contradicciones dentro del texto o frases que desmientan las anteriores;
- Percibí el texto. ¿Su estructura es sospechosa? ¿Hay errores de ortografía? ¿El formato está extraño?
- Identificá el sitio, el autor y las fuentes usadas. Normalmente las noticias y los artículos, como este, dejan las fuentes de fácil acceso para los usuarios;
- Percibí la fecha de publicación y las fechas mencionadas en el texto: no pueden tener divergencias o confusiones;
- Buscá el mismo asunto en otros sitios o plataformas, recurrí también a los sitios oficiales;
- ¡No compartas nada sin verificar!
Para saber más y dominar el arte de combatir fakes, separamos un curso gratuito y online para vos. ¡Accedé a Vaza Falsiane haciendo clic aquí!
Evitando los bots
Por más que sea difícil identificar bots sociales avanzados, todavía es posible denunciar aquellos que reconozcas. La próxima lista es para que aprendas a identificar un robot malicioso.
- Las plataformas aceptan bots que se asumen como robots y disparan mensajes que no infringen las reglas; por lo tanto, determiná si el bot con el que estás lidiando es asumido o no.
- Observá el nombre del usuario: a veces puede ser muy aleatorio o no coincidir con el perfil;
- Si podés, analizá el contenido del perfil. Verificá la cantidad de publicaciones, el desempeño, el intervalo de tiempo entre cada post…
- Notá si la foto del perfil es de banco de imágenes, si es muy utilizada o si no existe una;
- Desconfiá de perfiles con pocos seguidores, pero con mucho éxito en los contenidos;
- ¿Creés que un perfil puede ser un bot? Denunciá en la propia plataforma.
Acordate de que los bots maliciosos no solo comparten desinformación, sino que también pueden robar datos personales; por eso no interactúes con ellos bajo ninguna hipótesis ni hagas clic en enlaces desconocidos.
Vamos a denunciar los discursos de odio electorales
Ahora que ya sabés reconocer un discurso de odio, sabé que es posible hacer una denuncia para proteger tus derechos y los del prójimo. Al identificar ataques, amenazas y otras formas de violencia política en internet, debés:
- No interactuar;
- No citar nombres;
- Hacer capturas y registros con fecha y hora, si es posible;
- Guardar el enlace de la página o de la aplicación;
- Denunciar en el sitio Safernet.
Esperamos que el contenido de este artículo haya sido esclarecedor e importante para vos. Votá con conciencia y, principalmente, libre de la desinformación. ¡Nos vemos pronto!
Referencias
-
FORNASIER, Mateus de Oliveira. O uso de bots sociais como ameaça à democracia. Revista Brasileira de Políticas Públicas (RBPP). Disponible en: .
-
Bots e o Direito Eleitoral brasileiro. FGV. Disponible en: .
-
Detecção automática de bots em redes sociais: um estudo de caso no segundo turno das eleições presidenciais brasileiras de 2018. Revista FSMA, n. 24, 2019. Disponible en: .
-
SOUZA, Giovana R. A influência das Fake News nos Processos Eleitorais do Brasil e dos Estados Unidos. Universidade Presbiteriana Mackenzie. Disponible en: .
